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<rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><channel><title>Relatos Eroticos y Relatos Porno</title><link>http://relatosporno.blogia.com/</link><description><![CDATA[ Imperdible seleccion de cuentos eroticos. Los mejores relatos porno en español 
]]></description><ttl>60</ttl><pubDate>Tue, 25 Jul 2006 18:24:44 -0500</pubDate><generator>http://www.blogia.com</generator><item>
<title>Irina, una jovencita con camara en vivo!</title>
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		<description>                                            Irina                                                                                                            No te pierdas del show en vivo de la Hermosa Irina, una jovencita de solo 18 a...</description><comments>http://relatosporno.blogia.com/2006/072502-irina-una-jovencita-con-camara-en-vivo-.php#comments</comments>
	<pubDate>Tue, 25 Jul 2006 18:24:00 -0500</pubDate>
<category>Sin tema</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <table border="0" cellspacing="2" cellpadding="2" width="100%"><tbody><tr>                     <td colspan="3"><font face="Arial, Helvetica, sans-serif" size="3" color="#993300"><strong>                       Irina</strong></font></td>                   </tr>                   <tr>                     <td width="33%"><div align="center"><a href="http://www.livechatspain.com?id=wlsexnet"><img src="http://www.livechatspain.com/fotos_chicas/irina/1.jpg" border="1" width="150" height="110" /></a> </div></td>                     <td width="36%"><div align="center"><a href="http://www.livechatspain.com?id=wlsexnet"><img src="http://www.livechatspain.com/fotos_chicas/irina/2.jpg" border="1" width="150" height="110" /></a> </div></td>                     <td width="31%"><div align="center"><a href="http://www.livechatspain.com?id=wlsexnet"><img src="http://www.livechatspain.com/fotos_chicas/irina/3.jpg" border="1" width="150" height="110" /></a>    </div></td></tr></tbody></table> No te pierdas del show en vivo de la Hermosa Irina, una jovencita de solo 18 años que te va a poner la polla de punta! Ingresa Ahora	
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<title>Imperdibles putas con webcams</title>
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		<description>No te pierdas estas hermosas putas con camaras en vivo ...</description><comments>http://relatosporno.blogia.com/2006/072501-imperdibles-putas-con-webcams.php#comments</comments>
	<pubDate>Tue, 25 Jul 2006 18:21:00 -0500</pubDate>
<category>Sin tema</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <a href="http://www.livechatspain.com?id=wlsexnet" target="_blank"><div style="text-align: center"><img src="http://www.sexowners.com/banners/98.gif" border="0" /></div><div style="text-align: center">No te pierdas estas hermosas putas con camaras en vivo </div></a>	
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<title>La primera vez con Cristina</title>
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	<pubDate>Thu, 18 May 2006 23:16:00 -0500</pubDate>
<category>Primera vez</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p align="left"> La primera vez          que estuve con Cristina fue ella la que vino a por mí. Era de noche          y estábamos en una fiesta en un pueblo muy cercano al nuestro,          bebiendo cervezas en la terraza de un bar. La noche estaba ideal. Era          una de esas noches que, cuando pasa el tiempo, la recuerdas como una de          las mejores de tu vida. Entre los dos había buena<br />         sintonía y voy a explicarles por qué.Vivo en Gran Canaria          y aquel mes de agosto mi hermano y yo estábamos veraneando en la          isla de Lanzarote. Nos quedábamos en una casa vacía de mi          familia reservada para pasar las vacaciones. Esa tarde estaba caliente          y, como no podía ser de otra manera, comencé a pensar en          una hembra que me ayudara a apagar mis calores. Me vino a la cabeza, como          otras tantas veces, una vecina que vivía en mi edificio. No conocía          ni su nombre, pero tenía una<br />         cara de vicio de esas que te ponen a cien sólo con verla, unas          tetas enormes y un culo precioso. No era muy guapa pero sus atributos          la perdonaban. Así que estaba yo pensando en ella mientras, con          mi mano, me hacía una paja deliciosa. Total que al final, y como          estaba previsto, me corrí como un poseso a la salud de las tetas          de mi vecina.</p>       <p align="justify">A la muy cabrona le gustaba calentarme. Se le notaba.          Cuando subía en el ascensor siempre sacaba pecho, como diciendo,          mira lo que tengo, son mías. En muchas ocasiones le miraba las          tetas descaradamente. Ella miraba la puerta, el techo, el piso, sabiendo          a ciencia cierta donde estaban clavados mis ojos. A veces me miraba con          una sonrisa pícara. Todavía me pregunto por qué coño          no intenté nunca tener un lío con ella. Con el tiempo, me          enteré que le gustaba más una polla que respirar y otra          vez me maldije por no haberla atacado.Pero ahora volvamos al bar. Como          decía, entre Cristina y yo había buena conexión debido,          fundamentalmente, a que esta tarde ya estaba satisfecho y no se me había          pasado por la cabeza intentar ligar con ella. Que un tío no ataque          a una mujer es algo que ellas no entienden. Seguro que en otras circunstancias          lo habría intentado y, muy posiblemente, la habría fastidiado.Pasaron          un par de horas y la fiesta acababa. Teníamos un coche prestado          y, como yo era el que conducía, busqué a mi hermano para          irnos a dormir. Cristina me dijo entonces que me acompañaba a dejar          a mi hermano a casa si luego la llevaba a la suya, en un pueblo a unos          6 kilómetros del nuestro. Encantado le dije que sí. Pero          juro que no imaginaba nada de nada. Cosas de las pajas, que me nublan          la vista y me atontan el cerebro.Una vez que dejamos a mi hermano, nos          dirigimos a su casa. Recuerdo que se animó bastante, busco una          cinta de música, se volvió hacia mí mientras yo conducía          y, así, continuamos un buen rato. Sus ojos brillaban. Me preguntó          si tenía novia y le contesté que no. Era la verdad. Durante          la tarde me dijo que tenía novio, que aquellos días él          estaba preparando unos exámenes y por ese motivo no quería          salir. Pero que ella tenía ganas de marcha y que no pensaba quedarse          en casa.La carretera que va en dirección a su casa está          muy cerca de la costa, así que al llegar a la altura de una de          las playas me pidió que parásemos un rato a ver el mar,          que la noche estaba preciosa. Lo que hasta ese momento me parecía          normal, ahora ya no. Las alarmas se encendieron. Ahí empecé          a sospechar de cuáles eran sus verdaderas intenciones. Recuerdo          que un calor me recorrió la entrepierna, teniendo que acomodarme          un par de veces el paquete. Entonces, me dejé llevar.</p>       <p>Una vez parado el coche, eché el sillón hacia atrás,          contemplaba el cielo, miraba las olas del mar golpeando una y otra vez          contra las piedras de la playa. Cristina comenzó a ponerse algo          tensa. La verdad, la situación me pareció de lo más          sensual. Tan a gusto estaba con mi paja de la tarde, que dejé a          Cristina la iniciativa. Si quería algo que viniera a por mí.          Recostado en el sillón esperé. Pero no esperé mucho.          A los pocos minutos de hablar idioteces, se echó sobre mí          y empezó a besarme. Yo, satisfecho como estaba, la dejé          hacer. Me recorría con la lengua, la metía en mi boca y          casi sin esperar empezó a quitarme la ropa. Supongo que como yo,          pensaba que cuánto antes empezáramos más tiempo teníamos          para jugar. Joder, una tía quitándome la ropa. No estaba          acostumbrado. Muy al contrario, casi siempre eran ellas las que me decían          que me tranquilizara, que no fuera tan deprisa. Y ahí estaba yo,          más chulo que un ocho, con una tía desesperada encima<br />         quitándome la ropa y sobándome todo.</p>       <p>Su ropa se la quitó tan rápido como había quitado          la mía. Sus tetas no tenían nada que ver con las de mi vecina,          eran pequeñas pero con unos buenos pezones que, tan pronto como          pude, me eché a la boca. Con el control de la situación          a mi favor me dediqué a gozar como hace un buen macho. Le metía          mano por todos lados, le comía la boca, la nuca, las orejas,<br />         las tetas. Fui recorriendo todo su cuerpo, su piel era muy suave, se notaba          que se cuidaba bastante. Acerqué mi mano a sus muslos y entonces          abrió las piernas todo lo que la posición le permitía.          Era una invitación a que acariciara su mejor tesoro. En ese momento          su mano cogió mi polla, la apretó todo lo que pudo, tanto,          que di un pequeño salto al sentir sus uñas clavarse en ella.          Me gustaba y a la vez me dolía. Pero no le dije que aflojara.</p>       <p>Ahí estábamos los dos, ella con su mano que no paraba de          subir y bajar y yo, con la mía, acercándome al calor de          sus entrañas. Cuando por fin mi mano se posó sobre su coño          me llevé una de las sorpresas más hermosas de mi vida. Tenía          una buena mata de pelo pero sin resultar desagradable, estaba ardiendo          y lo tenía mojado como nunca antes había tocado.</p>       <p>Su coño era su perdición. Fue poner mi mano encima y se          paró en seco. Se quedó fijamente mirando mis ojos, abrió          la boca y hasta su mano paró de masajear mi polla. Aunque, como          pueden imaginar, no la soltó. Estuve un rato acariciando ese coño.          Recorría una y otra vez su mata de pelo, sus labios húmedos,          su clítoris. Y no movió ni una pestaña. Seguía          ahí, mirándome como poseída. Joder, ¿si esto          es por tocarle el coño que será cuando le meta la polla?.          Pensé. Comencé a<br />         tirar un poco, a pellizcarla. Nada. No se inmutaba.Ahora mi polla sí          que empezaba a reaccionar. Con el control que tenía de la situación,          y viendo como ella estaba pensé que lo mejor era darle un poco          de caña. La cogí por los pelos, acerqué su cara a          la mía y le dije: Ahora me vas a chupar la polla. Juro que así          fue. La muy cabrona se quedó quieta como estaba, seguía          en trance, así que tuve que empujar su cabeza hacia abajo, abrí          un poco más las piernas y enseguida noté su boca caliente          sobre mi capullo. Empezó a mamarme despacio pero no era eso lo          que yo quería. De un golpe empujé su cabeza hacia debajo          de manera que se la tragó entera. Mantenía la presión          sobre su cabeza para que no saliera ni un centímetro. Pasados uno          o dos minutos empecé a aflojar. Le dije que me mamara la polla          como una campeona y no se hizo esperar. Lentamente empezó a comerme,          pasaba su lengua por toda la polla mientras yo controlaba que no hubiera          nadie cerca. Había suerte, y a esa hora estábamos solos          en la playa. Juro que no sé el tiempo que la tuve así, agachada          con mi trasto en la boca. Me sentía<br />         como un rey. Y sentía como ella era mi esclava. Tal era el control          que, cuando me dio la gana, la levanté de su golosina y le dije,          otra vez a la cara, te voy a follar. Ella seguía sin decir ni una          palabra. Obediente se acomodó en su sillón, abrió          las piernas y se quedó esperando por mí. Con alguna dificultad          me pasé a su lado. Me encajé en la parte baja del coche,          justo<br />         delante de ella, con mi polla a reventar. Eché el sillón          hacia atrás todo lo que pude. Cogí sus piernas, las abrí          aún más y acerqué mi polla a su entrepierna. Estuve          un rato pasando la punta por su coño, jugando con los pelos, metiendo          un poco el capullo y volviéndola a sacar. Ella seguía mirándome,          pero esta vez, con cara de desesperada. Me estaba diciendo fóllame          con su mirada. Pero no. Quería hacerla sufrir. Como dije antes,          yo había tenido mi inyección de endorfinas por la tarde.          Ahora se trataba de disfrutar como un auténtico cabrón.</p>       <p>Mi perdición fue cuando llegó hasta mí el olor de          su coño. Ahí no pude más y, de una vez, entré          hasta el fondo. Fue entonces, y por primera vez, cuando soltó un          suave grito. No de dolor, sino de placer. Juro que en ese momento, y sin          yo querer, le pasé el control de la situación. Estaba tan          alucinado con el calor que desprendía por dentro que le hice caso.<br />         Me empezó a apretar contra ella, a decir que entrara más          y yo le hacía caso. Ese no era el plan pero tampoco pude negarme.          Mi debilidad comenzaba a relucir. Estuvimos así, follando un buen          rato. Mi lengua se mezclaba con la de ella. Le comía las tetas,          el cuello. Le pasé las manos por debajo del culo, levantándola          aun más. Con la calentura que tenía no tardó en empezar          las convulsiones. Pensé que me partía la polla. Comenzó          a decir cosas que no entendía. Ni me importaba. Me miraba fijamente,          me decía cosas y volvía a jadear. Otra vez me dijo no se          qué del bar, pero nada, no me enteraba. Lo<br />         único que me importaba en ese momento era tener la polla bien enterrada          y recibiendo un buen masaje con su interior. La primera vez que se corrió          pensé que no podía ser. Nadie puede correrse de esa manera,          gritando de esa forma y moviéndose como ella lo hacía. Yo          sí que soy un campeón, pensé. El segundo orgasmo          le llegó casi a continuación. Otra vez lo mismo. Otra vez          pensé que no podía ser. Que mi polla no daba para tanto.          Entonces paré de moverme, quería hacerla<br />         sufrir. Esta vez sí que entendí lo que dijo: Muévete          cabrón, méteme esa polla otra vez. Asustado por la amenaza,          seguí bombeando. Al poco, su tercer orgasmo. Ahora sí que          pude detener el ritmo.Jugándome la vida y apostando a ganador,          le dije que no me gustó nada que me llamara cabrón. Puse          cara seria y fue ella la que me pidió perdón. Que se había          vuelto loca, que me tenía muchas ganas y que su tercer orgasmo          le llegaba cuando decidí parar. Comprendí bien lo que me          dijo, pero en todo caso la situación pasó, de nuevo, al          punto inicial. Me acerqué a su oído y le pregunté          que si sabía donde me iba a correr. Adivinando mis intenciones,          asintió con su cabeza. Ahora volvía a callar. Nos intercambiamos          como pudimos y ahora era ella la que estaba de rodillas entre mis piernas.          Acercó sus dos manos y empezó a hacerme una paja de esas          para recordar. Mi polla estaba ardiendo y totalmente mojada. Las venas          hinchadas parecían que iban a estallar.</p>       <p>Acercó su boca y mi polla y ya no la dejó más. Le          dije que me lo hiciera lentamente, que quería disfrutar de su boca.          Así, despacito empezó a mamarme la polla. La tuve un buen          rato en esa posición. Su boca ardía más que mi polla,          cosa que me sorprendió agradablemente. Cogí su cabeza por          los lados y empecé a subir y a bajar su cabeza. Cuando vi salir          de su boca un poco de saliva que recorría mi polla le dije que          no quería ver salir nada, que se lo tragara todo. Entendió          perfectamente mis indicaciones, y ya no vi salir nada más.</p>       <p>Me acerqué otra vez a su oído y le dije que no quería          que me pajeara con su boca, sino que quería una mamada. Son dos          cosas totalmente distintas. Y ella lo entendió. Saboreaba la polla          como una auténtica esclava, como si le fuera la vida en ello. Cuando          por fin llegó el momento, las piernas se me tensaron, le dije que          redujera el ritmo y lentamente empecé a correrme. Fueron cuatro          o cinco explosiones que me dejaron seco, y a ella, con la boca llena.          Estuvo un rato así, quieta con su regalo y mi polla en la boca,          hasta que, de nuevo, me acerqué a ella y le dije que se lo tragara          todo. De una sola vez se lo tragó<br />         todo. Estaba poseída. Nos quedamos así un buen rato. Ella          a mis pies con la polla en la boca y jugando con su lengua. Yo, agradeciendo          su trabajo, le acariciaba el pelo y su cara. Al rato, levantó su          cabeza y con una sonrisa de lado a lado se acercó a mí,          me dio un beso y también las gracias.</p>       <p>No se lo dije, pero pensé que las gracias había que dárselas          a las tetas de mi vecina.</p><p><a href="/http:/www.relatosporno.com.ar" title="relatos porno">Relatos porno </a> </p>	
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<title>Amor de adolescente</title>
	<link>http://relatosporno.blogia.com/2006/051808-amor-de-adolescente.php</link>
		<description> bueno la historia es asi, yo          tengo 40 años, ella 20, y cuando comenzo esto, ella tenia 18 añitos.         ella es mi vecinita de enfrente, resulta que los padres tienen un bufet          en un club al cual ibamos los dos, yo ,...</description><comments>http://relatosporno.blogia.com/2006/051808-amor-de-adolescente.php#comments</comments>
	<pubDate>Thu, 18 May 2006 23:14:00 -0500</pubDate>
<category>Jovenit@s</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p> bueno la historia es asi, yo          tengo 40 años, ella 20, y cuando comenzo esto, ella tenia 18 añitos.<br />         ella es mi vecinita de enfrente, resulta que los padres tienen un bufet          en un club al cual ibamos los dos, yo ,desde que empezo a verce mas gradecita,          la empece a ver de otra manera, ella tenia un novio de su edad, al tiempo          ellos c pelearon, y yo empece a hablar con ella mas seguido.<br />         me contaba sus cosas y yo le contaba las mias, pero yo empece a fijarme          mas en su figura, que por cierto e s muy hermosa, tiene unos pechos pequeños,          con una cintura pequeña pero con una cola de pelicula, yo asi todo          lo posible para estar cerca de ella, pero a la ves no le decia nada zarpado.<br />         un dia ella salia del club y yo le pregunte a donde iba, ella medijo que          iba de la prima a cuidar a los hijos de esta, entonces yo me ofreci a          llevarla y ella acepto con gusto, ibamos en el auto y hablabamos de tonterias          como siempre, entonces cuando ya estabamos llegando de la prima detube          el auto y le pregunte que sentia por mi, porque yo pensaba que ella era          muy hermosa y que me atraia mucho.<br />         para mi sorpresa ella me dijo que yo tambien le gustaba mucho y que desde          hacia un tiempo ella pensaba mucho en mi. entonces no dude mas y la di          un beso en la boca, pense que por ahi c iba a enojar por mi actitud tan          de golpe, pero no fue asi, ella introdujo su lengua de tal manera en mi          boca que no lo voy a olvidar en mi vida.<br />         entonces empece a recorrer con mis manos su cuerpo delgado pero firme,          mis manos c posaron en sus pechos y empece a acariciar sus pesones q empezaron          a pararce, entonces mi pene c paro como una roca, mis dedos empezaron          a buscar su almejita, primero la toque por arriba de su tanga, despues          meti un dedo en su sexo y sus jugos empezaron a lubricar su vagina.<br />         le devesti por completo y al ver su cuerpo perfecto desnudo ante mi, no          podia creer lo que estaba por pasar iba a poseer a una nena de 18 años,          lejos de asustarce ella empezo a tomar a mi miembro con una mano y empezo          a masturbarme de una manera increible, ella c agacho y c lo metio en la          boca, me dio una mamada espectacular, lo hizo con una ternura que no pude          resistirme y le dije que estaba por acabar, ella entonces empezo a hacerlo          con mas ritmo y me decia que c queria tragar toda mi leche, que queria          saber que gusto tenia, entonces yo me vine y ella c lo trago todo todo          no dejo una sola gota afuera de su boca.<br />         yo estaba como loco, no tarde ni cinco minutos que otra ves estaba al          palo, entonces yo le devolvi el favor y comence a pasar mi lengua por          su clitoris, ella ahuyaba de placer, en eso tuvo como dos orgasmos, y          c puso como loca, yo me asuste un poco porque me pedia que la cojiera          ya, que queria sentir mi pija en su vagina, entonces le puse mi pene poco          a poco y estaba estrecho lo queria hacer con cuidado porque me dijo que          era virgen, pero en ese momento no le importaba nada, ella agarro y c          lo intrudujo ella empujando con fuerza dando un pequeño quejido,          pero moviendoce como una loca, acabo otra ves, y yo meta y saca, entonces          para mi sorpresa me dijo quiero que hoy tambien me desvirgues el culo.<br />         mientras yo la penetraba por la vagina ella con sus dedos c lo entroducia          en su culo, eso me puso como loco a mi, parecia poseido, la agarre y la          di vuelta, le escupi su culo y con el jugo d su vagina lo lubrique bien          y introduje la cabeza de mi pija despacio, pero ella otra ves hizo un          movimiento bruzco y c lo metio hasta las pelotas dando un grito fuerte,          pero queria mas y mas.<br />         me decia que yo era un impotente, que le diera con mas fuerzas, eso me          calento mal, entonces ya no me importaba nada y le empece a dar con fuerza          y ella gemia y pedia mas y mas, la agarre de los pelos y la cabalgue rompiendo          todo su culo y ella re feliz, y cuando senti que estaba por acabar le          dije putita ahora te vas a tragar toda mi leche de vuelta y ella me dijo          que si que la queria de vuelta porque tenia sed, cuando estaba por acabar          c lo saque del culo y c la puse en la boca y acabe como nunca lo hice          en toda mi vida. desde ese dia tenemos un romance que lo ocultamos de          todos, hace un año y cinco meses que seguimos gozando uno del otro.</p><p><a href="/http:/www.relatosporno.com.ar" title="relatos porno">Relatos porno </a> </p>	
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</item><item>
<title>3 TV orientales y yo</title>
	<link>http://relatosporno.blogia.com/2006/051807-3-tv-orientales-y-yo.php</link>
		<description> HOLA ME LLAMO... Olga me dicen          en el mundo de los TV. donde ahora he venido a formar parte, cosa que          antes jamas llegue a imaginar todo empezo cuando.         Por este medio de internet, por accidente abri una pagina de transexuale...</description><comments>http://relatosporno.blogia.com/2006/051807-3-tv-orientales-y-yo.php#comments</comments>
	<pubDate>Thu, 18 May 2006 23:13:00 -0500</pubDate>
<category>Relatos Transexuales</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p> HOLA ME LLAMO... Olga me dicen          en el mundo de los TV. donde ahora he venido a formar parte, cosa que          antes jamas llegue a imaginar todo empezo cuando.<br />         Por este medio de internet, por accidente abri una pagina de transexuales,          y vi unas chicas tan lindas pero con una verga como la mia, me llamaron          tanto la atencion que a partir de ese momento empece a buscar fotos y          mas fotos de ellas, pero jamas pense que yo me llegaria a ver como una          de esas chicas. Aun que soy de fisico pequeno, y de hombros angostos,          nunca me habia imaginado vestido como chica.<br />         hace unos 6 anos comence mi trabajo en una fabrica de electronicos en          una cd. de USA, donde laborabamos personas de todas las nacionalidades,          entre ellas habia muchos orientales, la mayoria bajitos, esbeltos, piel          muy blanca y completamente lampinos. Como siempre sucede, cada grupo etnico          se juntaba entre si, aun que habia camaraderia con todos cada quien buscaba          los suyos.<br />         Me inice como operador en una maquina donde el que me entrenaria para          ella era presisamente un oriental, hablaba poco ingles, y lo poco con          un tremendo ascento que me era difici entender. Aun asi decidi poner atencion          y tenerle paciencia haciendome su amigo, era una persona como de unos          40 anos quiza mas. y note que todos los mas jovenes le tenian mucho respeto,          asi que yo opte por respetarlo de la misma manera. cosa que a el le llamo          la atencion y se veia que le agradaba mi conducta hacia el.<br />         Me hice experto en la dichosa maquina, y comence a trabajar con mas orientales          a mi altededor. notaba que cuando se saludaban entre si, se daban la mano,          y maliciosamente sonreian entre si. Pero para mi aquello era cuestion          de su tradicion. en fin, no puse atencion. Pero un dia un joven de unos          20 anos notaba que se me quedaba mirando y varias veces estuve atento          mirandolo con disimulo y de reojo, confirmando que me veia de una manera          poco comun. Yo aun que no muy alto usaba pantalo cowboy botas y camiza          estilo vaquero, y habia algunas chicas que me lanzaban los perros (ha          buscaban) Me di cuenta que yo tambien le llamaba la atencion al joven          oriental a quien llamaban Lamm.<br />         Una manana como de costumbre llegue y salude atodos mis colaboradores          de linea y cuando le tendi la mano a Lamm, este la estrecho de una manera          diferente y con su dedo indice hizo un movimiento en medio de mi mano,          algo asi como haciendome cosquillitas. Y sonrio maliciosamente.<br />         Yo sabia lo que aquello queria decir entre los hispanos. pero no estaba          seguro que fuera igual con los orientales, si era lo que yo pensaba, Lam          queria cojer con migo. Pero aun no estaba seguro. En mimente y sin quererlo          me imagine a Lamm vesido de nena. y paso por mi mente una chica tan exhotica          que me dieron ganas de verlo asi.<br />         Muy discreto pregunte a uno de los mayores si aquella sena, tenia algun          significado especial entre ellos. Y me confirmo queria decir lo mismo.<br />         La siguiente manana sucedio exactamente lo mismo, solo que ahora yo devolvi          la contra sena a Lamm, quien sonrio mas malicios aun.<br />         De ahi en adelante Lamm estaba muy atento con migo, e incluso me invito          a<br />         tomar unas cervezas el fin de semana. cosa que yo venia maquilando en          mi mente con el fin de verlo convertido en nena.<br />         El fin de semana llego Y fuimos a un bar, me llevo y habia cantidad de          orientales, algunos conocidos que trabajaban junto a nosotros.<br />         tambien me fije que habia chicas pero poco a poco descubri que todos eran          chicos transvestis, se veian tan bien que me exitaron, Lamm lo noto<br />         y me dijo si me gustaban los TV. a lo que yo asenti.<br />         Te gustaria verme asi? le dijo<br />         Claro, tomanos unos tragos y me invito a su departamente pero antes hizo          una llamada explicandome que no vivia solo sino que tenia un companero          quien a su vez tambien era TV.<br />         Llegamos al depa. y al entrar vi no una sino dos chicas con razgos orientales          perfectamente maquilladas y vestidas, que al verme se lanzaron contra          mi y empezaron a desnudarme y a besar todo mi cuerpo.<br />         Me exite rapidamente Y ay desnudo comenzaron a darme un masaje con un          aceite perfumado en todo mi cuerpo haciendome sentir como todo un raja,<br />         mientras tanto Lamm, se transformaba en chica, la cual en pocos minutos          se unio a la orgia.<br />         Lamm se veia preciosa en verdad era toda una chica de facciones delicadas<br />         y con unas nalgas que nunca hubiera imaginado.</p>       <p>Lamm dio ordenes en su idioma y las dos chicas se dedicaron a besar solo          mis muslos y a masajear mis piernas mientras que Lamm, se subia y se disponia          a cabalgar sobre mi pene bien lubricado y erecto. Cuandos e acomodo, se          dio un senton y de un solo golpe se lo meito todo cayendo de fente a mi          como ahogando un grito de dolor, ya la console un poquito y luego comenzo          lentamente a subir y a bajar, meientras las otras dos chicas lamian mis          huevos y besaban todo mi cuerpo me hacian sntir que estaba en las nuves.</p>       <p>Lamm empezo a cabalgar con mas fuerza como si quiciera que mi verga le          desgarrara el culito, o que le llegara lo mas profundo posible estaba          como una loca frenetica en su afan de comerse toda aquella verga.<br />         la belleza de su rostro y sus prendas intimas femeninas aun puestas me          encantaba, asi que de pronto no puede mas y me vine, y casi al mismo tiempo          ella tambien grito de placer soltando chorros de semen que caian en mi          estomago y pecho. estuvimos asi por unos minutos y luego fui a tomar una          ducha, al igual que Lamm las dos chicas aun me esperaban en la cama jugeteando          entre ellas una vez mas comenzaron a mamar mi verga y a besar todo mi          cuerpo asi que mi pene se erecto una ves mas. esta vez, coloque las dos          chicas empinadas (en 4) Y las penetraba de un solo golpe primero a una          luego la sacaba y la metia en la otra, haciendolas gemir de placer mientras          Lamm besaba mis piernas y culo<br />         Poco a poco Lamm fue metiendo mas y mas su lengua en mi culo mientras          yo metia y sacaba mi aparato en aquellos dos culitos que palpitaban de          placer como diciendome metemela!, metemela! La lengua de Lamm comenzo          a gustarme en mi culo asi que lo deje, y con mucha habilidad fue metiendola          dentro de mi ojito. me encanto aquella caricia asi que detuve mi mete          y saca empine mas mi culito para dar facilidad a Lamm de hacer su trabajo          y ho ricura empece a gozar mas y mas, Tanto que olvide las chicas que          estaba penetrando y la ofrecia mas mi culo a aquella lengua experta haciendo          travezuras en mi orifcio. hummmmmm comence a gemirmas y masss hasta que          mi culo no solo queria una lengua, sino una verga.<br />         Y ya en 4 me la estaban apuntando Era La verga de Lamm la que estaba apuntando          y haciendo precion en mi culito que palpitaba de emocion, y bien lubricad          me la dejo ir toda haciendome gritar de dolor, quice safarme, pero me          tenian bien sujeto entre las 3 Lamm espero a que pasara un poco el dolor          y comenzo lentamente a hacer movimientos circulares, y poco a poco mi          culo se acoplo a su ritmo y comenzo a danzar de igual manera, dando paso          a un gozo delicioso, Las chicas sonrieron entre si maliciosas y me acercaron          al miso tiempo sus vergas, para que yo las mamase y comence a chparlas          a l mismo tiempo estaba tan loca que queria meterlas al mismo tiempo dentro          de mi boca. y sentir a Lamm arremeter contra mi por detraz.<br />         asi me tuvieron hiceron con migo lo que les dio la gana y cada una me          violo todas las veces que pudo durante aquella noche de placer despues          de venirme con la cojida que me dio Lamm, me vine otras 3 veces mas no          supe ni quien me estaba cojiendo solo queria disfrutar al maximo aquellas          vergas que entraban y salian tanto por mi culo como por mi boca.<br />         Hasta que quedamos exhaustos y rendidos dormidos por unas horas.</p><p>       Desperte muy adolirido y rengenado al caminar pero Feliz, La seccion          la repetimos durante un mes cada fin de semana, y ellos comenzaron a transformarme          tambien en una linda chica Tv. depilaron todo mi cuerpo, me encenaron          a maquillarme a vestir y a disimular mi miembro, en fin fueron convirtiendo          en toda una loca TV. con lo que yo gozaba de lo lindo.<br />         Poco a poco las vergas orientales dejaron de hacerme sentir, asi que empece          buscando otros companeros mas dotados aprendi ademas que en el saludo          estaba la clave para ligar los companeros que mas me gustaban. fui probando          otras vergas duras y peludas grandes y llenas de venas que me volvian          loca de remate, dejandome que me cojieran a su antojo y sin miramientos          hasta dejarme exhausta. Asi llegue a desear un Negro companero de trabajo          un tipo de mas de 6 pies de alto (2.10M) Al que se le notaba un exajerado          bulto en la parte delantera. Pero esa experiencia se las contare en otra          oacion. bey y besitos para todos</p><p><a href="/http:/www.relatosporno.com.ar" title="relatos porno">Relatos porno </a> </p>	
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<title>Mi vecino el semental</title>
	<link>http://relatosporno.blogia.com/2006/051806-mi-vecino-el-semental.php</link>
		<description>hola amigos primeramente keira agradecer a todos lo ke leyeron mi relato y ke me agregaron gracias no pense ke me ivan a escribir y bueno ahora les voy a kontar lo ke  fue mi segunda experiencia ke fue con un vecino  de mi barrio ahi l...</description><comments>http://relatosporno.blogia.com/2006/051806-mi-vecino-el-semental.php#comments</comments>
	<pubDate>Thu, 18 May 2006 23:12:00 -0500</pubDate>
<category>Relatos Gay</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <div>hola amigos primeramente keira agradecer a todos lo ke leyeron mi relato y ke me agregaron gracias no pense ke me ivan a escribir y bueno ahora les voy a kontar lo ke  fue mi segunda experiencia ke fue con un vecino  de mi barrio ahi les va.</div>       <div> </div>       <div>una tarde ke fui a comprar uns cosas en tienda demi kasa (cabe decir ke soy de lima PERU) y bueno vi a mi vecino el ke me enkantaba no era muy alto ppero bien cuerpon y ala vista se le ve un paketaso ke me daba ganas de cuparlo como un niño ke no puede separarse de su chupetin bueno el siempre viene de trabajara eso de las 1de la tarde ya que  trabajaba en una fabrika de noche en fin, kuando pasaba el me miro era la primera vez ke lo hacia y yo voltie la mirada luago en eso ya en la noche yo desidi sentarme afuera de mi kasa ya ke estaba aburrido ya ke no havia nadie en mi kasa y julio asi me llama mi vecino, el vive a unas casas mas aya de la mia y veo ke se keda parado en frente de su kasa y buskando sus llaves en sus bolsillos y kreo ke no los tenia asi ke io no perdi la oportunidad y pase por su lado y el derepente me hablo me dijo ke si no habia visto a su padre kon kien el vivia Y le dije ke no lo habia visto asi ke sin perder tiempom le dije ke esperara y si no le moleta ke si yo le akompañe hasta ke veenga su papa asi ke nos sentamos afuera de mi kasa y le iva preguntando si tenia enamorada y me dijo ke si io me keria desmayar pero ke iva a hacer pero estubimos asi hasta ke ya habiamos agarrado cierta konfiansa asi ke llegamos a lo del sexo y me dijo ke tenia relaciones kon su enamorada y todo eso y derrepente me agarra de sorpresa y me dice ke  porke kada ves ke el pasaba yo lo miraba y me kede helado no sabia ke decir y me dijo: ke akaso te gusto dimelo kon konfiansa, yo no decia nada y el dijo ke una ves keria habia tenido un sueño donde el tenia sexo kon otro hombre y yo me atrevi a decirle ke si no keria experimentarlo ahora y lo invite a pasar a mi kasa ke estaba solo el me miro kon esa kara tanlinda ke tenia y me sonrio yme dijo ke si ais ke pasamos y defrente el me abrazo y me beso ke me dejo sin respiracion besaba bien la verdad y en eso lo abrazo y siento su kuerpo fornido durito no me despegaba de el y asi llegamos a mi kuarto y me empezo a sakar la ropa mientras me decia: sabia ke te gustaba ahora vas a sentir la furia de un hombre y yo le pedia ke me lo demostrara asi me dejo sin ropa y el se sako el polo primero y vi ke tenia unos abdomibales bien formados y luego el pantalon y se kedo kon una truza simple me kede sin habla era un cemental y por la truza ke apenas tababa ese paketon se le salia su cabezasa y sus huevos me sento en la kama y me agarro kon fuerza de la kabeza y lo ampujo kontra su pene y sin perder tiempo le sake la truza y le agarre su enorme pene en uno 20 cm de largo y ademas era gursote kasi komo un pepino y yo pensaba komo todo eso me va a entrar a mi culito pensaba ke me lo va desgarrar pero asi me lo meti a la boca trataba de meterlo hasta el fondo pero se me hacia dificil el lo disfrutaba eso le gustaba lo gemia me decia traga komelo ke es lo ke gusta y empujaba mas mi kabeza luego lo sake de mi boca y respiraba komo kansado y me levando y le me puso a filo de la kama yo kede ke 4 patas en la orilla de la kama y el estaba parado y le echo su saliba para ke me lubrikara el ano y me metio 2 de sus dedos y yo no podia aguantar mas y le dije ke yaaa ke me destrose el hueco y me dijo : ahoi te va te voy a partir en 2 bueno io me asuste un poko por el grosor de su pene pero ke mas da, entonces me empezo a penetrar y metio de una su kabezota y yo kasi lloro pero me aguante y asi siguio sin kompacion hasta meterla por kompleto y ahi di un grito y me dijo ahora ese grito de dolor se va a komvertir en gemidos de gata en celo asi asi fue me agarraba de mi cintura mi me daba unas embestuias enormes komo si un karro me atropellaba y yo gemia komo una gata en celo y fue acelerrando la embestida el gemia y la sako de una su polla y me dio vuelta me dijo ke ya se venia y apunto a mi boka mintras gemia ahhhhhh.. mmm ahi te viene tu lechesita te la vas a tragar  se me vino encima kuatro chorros enormes de leche ke me bañaron toda la kara y fue ahi donde yo tambien me vine mientras le limpiaba todo su enorme pene kon mi lengua asi terminamos nos hechamos en mi kama y nos kedamos ahi yo echado en su pecho y me dijo ke si le habia gustado a lo ke yo respondi me enkanto eres magnifiko.        </div>       <div> </div><p>       bueno amigos espero ke les aya gustado y hasta ahora sigo esperando tener una experiencia kon un hombre maduro de 25 a 35 años ke se mantenga bien bueno bye ya saben soy jose y soy de LIMA PERU  kisiera enkontrar a alguien de mi pis o a alguien ke kiera llevarme kon el a su paiz tengo ahora 18 años escribanme</p><p><a href="/http:/www.relatosporno.com.ar" title="relatos porno">Relatos porno </a> </p>	
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<title>La noche del grito</title>
	<link>http://relatosporno.blogia.com/2006/051805-la-noche-del-grito.php</link>
		<description>Era un dia hermoso, para ser          exactos el dia de la Independencia, vaya dia.         Ese dia saldria con mis amigas, pasariamos a algunos bares y antros.Como          era costumbre, salimos, eran las nueve de la noche, y todo transcurria      ...</description><comments>http://relatosporno.blogia.com/2006/051805-la-noche-del-grito.php#comments</comments>
	<pubDate>Thu, 18 May 2006 23:10:00 -0500</pubDate>
<category>Relatos Lesbicos</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 Era un dia hermoso, para ser          exactos el dia de la Independencia, vaya dia.<br />         Ese dia saldria con mis amigas, pasariamos a algunos bares y antros.Como          era costumbre, salimos, eran las nueve de la noche, y todo transcurria          normal.Para que imaginen toda la escena, me describire, mido1.65, tengo          un buen cuerpo,cabello castaño, un bonito trasero, y unas tetas          fenomenales.Soy muy atractiva y mas con mi ropa escotada. Para esas fechas,yo          salia con una chava llamada Lorena,ella era una chica un tanto acomplejada,se          intimidaba con mis amigas,ya que para sus 21 años, aun era virgen,          y cuando salia con mis amigas, se la pasaba ruborizada,debido a que todas          mis amigas y yo somos unas libertinas, sacadas de los libros del Marquez          deSade. Yo tengo actualmente 18 años.<br />         Bueno mis amigas y yo estabamos celebrando, y Lorena igualmente pero con          sus amigas. Eran las 12 apenas,y yo andaba muy ebria, ya que los drinks,          los estaban invitando y no podiamos desaprovechar esa oportunidad.Esa          noche me tendria que quedar a dormir a casa de una amiga, ya que llegariamos          demasiado tarde. Estaba en el casino de mi ciudad, derrochando el dinero          de mis padres, cuando Aleshka mi amiga me dice que nos tenemos que ir.          Yo muy enojada, accedi,pero no se me podia echar a perder la noche. Asi          que,le marke a lorena para que pasara por mi a casa de aleshka,le comente          mi plan a mi amiga, y con cara molesta, me ayudaria a ke su mama no se          diera cuenta de ke no dormiria en su casa.<br />         Por fin Lorena llego por mi, ya era un poco tarde,nos fuimos en su carro,          ya que yo no podia manejar mi camioneta debido a mi embriaguez.Con muecas          en la cara, Aleshka me despidio sugiriendome que me cuidara, ya que al          subir al coche de Lorena, segui tomando de una botella que ella llevaba.<br />         Por fin llegamos a la casa de Lorena, esa noche yo vestia una faldita          super sexy, con una tanguita de seda rosa, la cual hacia conjunto con          mi sostèn igualmente de seda, que dejaban al descubierto mis pezones          erectos.<br />         Lorena vestia unos jeans, y una blusa escotada, Lorena poseia el trasero          que jamàs he probado en mi vida, super rico, grande, con sus nalgitas          bien paradas. De lo ebria que andaba, me la pasaba diciendo muchas incoherencias.          Lorena se sentò en un sillòn, y yo me sentè en sus          piernas. Se comenzò a calentar ya que le empezè a hablar          al oìdo, cosa que la ponìa super cachonda. Asi mismo, ella          andaba ebria, asi que al oirme me comenzo a masajear mis muslos, yo me          estaba poniendo al cien, porque me comenzaba a frotar de arriba a abajo          y de adentro hacia afuera. Yo solo me contoneaba sobre su cuerpo, en ese          momento metio su mano, y sintio mi tanguita toda mojada, comenzo a masajear          mi conchita y comenze a gemir en su oido, mientras yo tocaba su cara,          y su cabello,le implore que me cogiera como nunca lo habia hecho en su          vida, y que me hiciera su mujer.<br />         Nos dispusimos a ir a su cuarto, mientras nos toketeabamos en las escaleras,          yo me hice la sorda, viendome al espejo, pero al mismo tiempo, veia como          preparaba la cama,para nuestro encuentro. Estaba impaciente, y accedi          a apagar la luz, me acerque a su boca y le di un beso como nunca, humedo,          de lo mas cachondo posible. Nos comenzamos a desvestir, lentamente, quite          sus jeans y me percate, de que estaba humedos, asi mismo, su blusa, las          dos quedamos en ropa interior, seguimos besandonos apasionadamente, cuando          comenze a masajear su lindo trasero, cuando ella al mismo tiempo comenzaba          a bajarme el sostè. Comenzo a lamerme las tetas, me las chupaba          fuertemente, me mordizqueaba, una y otra ves, mis tetas ya estaban llenas          de saliva, cuando accedi a hacer lo mismo, quite su sostèn con          mis dientes, con mucho cuidado, y comenze, a lamer sus tetas, mientras          al mismo tiempo comenze a tocar su conchita, la cual estaba super humedda.          Nos quitamos toda la ropa interior, mientras comenze a tocar todo su cuerpo,          igualmente a lamberloo con gran fuerza ya que estaba deseosa de venirme,          nos besamos nuevamente, cuando empeze a bajar por todo su cuerpo, pase          por su ombligo, llegue a sus muslos, estaba mojadita mi nena, y deseaba          que se la mamara como le gustaba, asi que comenze a besarle su conchita,          primero con mucho cuidado, le abri sus labios y comenze con lamidas, suaves          y profundas, y continue, con mamadas largas y rapidas, las cuales hacian          ke lore gritara como una bebe, tomo mi cabeza y la restregaba en su vaginita,          gimio deseando que no me fuera de ahi, llegue a su clitoris y lo chupe          como si fuera una rica paleta, mas fuerte y lento, asi que mi niña          se vino al instante, dejando sus jugos, para que yo los tomara,asi que          lo hice, y asi le siguio ella, chupo mi conchita como nunca, bien depiladita,          y jugosa, comenzo como si nunca hubiera probado alguna, estaba deseosa          de mamarmela asi que lo hizo fuertemente, lo cual hizo que me viniera,          mis jugos chorrearon por mis muslos, y lore los tomaba, como si fuera          leche, asi seguimos toda la noche, penetrandonos, llegue a meterle mis          cinco dedos, y por ultimo me arriesgue a meterle la palma de mi mano,          ella gimio de dolor y ala ves de placer, sacaba y metia mi mano, con movimientos          fuertes y ritmicos, ella estaba montada arriba de mi, clavada en mi mano,          la cual ya estaba cansada de darle tanto placer, cambiamos de lugar, y          ella me metio tres dedos, los cuales no eran suficientes, para mi vaginita          deseosa de mas, asi que ella no contaba con que traia en mi bolsa, mi          gran compañero, de 20 centimetros, el cual con nuestros jugos lo          lubricamos, y me lo metia y sacaba,mientras yo gemia de gran placer, estaba          montada en ella, cuando lo saco de pronto y le pedi que me lo metiera          por mi ano, asi que accedio y una lagrima salio de mi, ya que me dolio          demasiado, pero al mismo tiempo, senti que de nuevo me venia, asi que          comenzo a sacarlo y meterlo con gran frenesi, asi estuvimos durante mas          de cinco horas, hasta despertar y seguirnos mamando nuestras conchitas,          ha sido la noche mas rica de mi vida, los drinks me ponen al cien, ademas          de ponerme muy cachonda. Al otro dia llegue a casa de Aleshka, con una          sonrisa y ella me dijo, eres una sucia, tu si has disfrutado y yo no,          asi ya entrada la tarde, en q sus papas habia salido a McAllen, nos propusimos          experimentar, como grandes amigas que eramos, ya que ella tenia curiosidad,          y yo una conchita deseosa de mas. Con Lorena anduve pocos, meses,la vdd          es que comenze a andar con mi amiga, me dijo que si, y no desaproveche,          desde esa ves siempre que salimos, aprovechamos para quedarnos a dormir          juntas, y darnos tanto placer, como aquella noche del Grito.<br /><a href="/http:/www.relatosporno.com.ar" title="relatos porno">Relatos porno</a> <br />	
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<title>La vecina del 19 H (3)</title>
	<link>http://relatosporno.blogia.com/2006/051804-la-vecina-del-19-h-3-.php</link>
		<description> Luego de la experiencia iniciada          con mi esposa los martes por la tarde, mi relación con Mirta, se          fue haciendo mucho más íntima. Parecía disfrutar          con los gemidos y las expresiones que le llegab...</description><comments>http://relatosporno.blogia.com/2006/051804-la-vecina-del-19-h-3-.php#comments</comments>
	<pubDate>Thu, 18 May 2006 23:08:00 -0500</pubDate>
<category>Relatos Hetero</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p> Luego de la experiencia iniciada          con mi esposa los martes por la tarde, mi relación con Mirta, se          fue haciendo mucho más íntima. Parecía disfrutar          con los gemidos y las expresiones que le llegaban desde nuestra habitación.          Siempre que estábamos juntos me preguntaba los pormenores de cada          acto sexual con Silvia. Le manifesté del extraño cambio          que mi mujer había experimentado en los últimos tiempos.          Estaba mucho más dispuesta a hacer el amor y se había revelado          como una hembra fogosa y expresiva dando rienda suelta a sus instintos          sexuales.</p>       <p> Mirta con una sonrisa socarrona se decía responsable de ese cambio.          En realidad se lo agradecía pero en el fondo temía que le          revelase lo nuestro a Silvia.</p>       <p> Recuerdo que en una de nuestros encuentros con Mirta en un hotel alojamiento,          ante su insistencia, le compré un par de consoladores para disfrutarlos,          según me dijo, durante las tardes de sexo y lujuria. Me aseguró          que les daría un uso maravilloso y los llevó encantada.</p>       <p> Algunos meses más tarde, me correspondía guardia en el          hospital, pero otro médico me pidió que se lo cambiase por          otro día pues tenía un viaje imprevisto. Retorné          al departamento alrededor del mediodía. En la puerta del edificio          me encontré con Mirta y abordamos juntos el ascensor. Se mostró          sorprendida al verme, pues me dijo que sabía que no regresaba hasta          el día siguiente. Ahora fui yo el sorprendido y le pregunté          como se había enterado.</p>       <p> &amp;ldquo;Recién acabo de acompañar a Silvia hasta la parada          del colectivo, y me contó que iba a la casa de sus padres hasta          mañana para no quedarse sola&amp;rdquo;. &amp;ldquo;Aprovechemos y pasemos          la tarde y la noche juntos en mi departamento&amp;rdquo;, y agregó          &amp;ldquo;Ella no tiene porque enterarse, y yo estoy sola pues mis hijos          se fueron con el padre hasta el domingo&amp;rdquo;.</p>       <p> Acepté la invitación, fui a casa recogí ropa interior          y decidí bañarme en el departamento de Mirta para no dejar          nada que pudiera delatar mi presencia en casa cuando volviera mi esposa.</p>       <p> Mirta tenía el baño listo y mientras preparaba el almuerzo          tomé una ducha reparadora. Luego de gozar las delicias del agua          acariciando mi cuerpo, me cubrí con una salida de baño y          me dirigí al dormitorio para vestirme. Me senté sobre la          cama y descubrí en la mesa de luz los dos consoladores que le había          regalado a Mirta tiempo atrás. Parecían haberse usado poco          antes, y entonces la llamé &amp;ldquo;Los usaste hace poco?&amp;rdquo;,          inquirí. Con una sonrisa misteriosa me preguntó si era un          buen detective y agregó. &amp;ldquo;Adivina quien los usó?&amp;rdquo;.</p>       <p> Tomé el grueso consolador con mi mano y lo acerqué a mi          nariz para olerlo. Cada mujer tiene un olor particular en sus flujos.          No tuve dudas, lo había usado Mirta, tenía impregnado sus          jugos con su aroma.</p>       <p> &amp;ldquo;Has tenido una sesión fenomenal&amp;rdquo;, le aseguré.</p>       <p> &amp;ldquo;¿El otro también lo usé yo?&amp;rdquo; me preguntó          con una sonrisa.</p>       <p> Al acercarlo a mi nariz quedé atónito. El grueso y rugoso          consolador despedía un aroma dulzón característico          e inconfundible de mi mujer, a la que tantas veces había excitado          con mi boca y mi lengua al acariciar su clítoris haciéndola          gozar y despedir sus flujos.</p>       <p> &amp;ldquo;Silvia&amp;rdquo;. Le dije incrédulo. Es inconfundible.</p>       <p> Riendo me dijo &amp;ldquo;Veo que sos un excelente detective&amp;rdquo;, &amp;ldquo;Hace          tiempo que tenemos una relación increíble y hermosa&amp;rdquo;.</p>       <p> &amp;ldquo;Como?&amp;rdquo;, me atreví a preguntarle. &amp;ldquo;Quiero saber          toda la verdad&amp;rdquo;.</p>       <p>&amp;ldquo;¿No te vas a enojar si te cuento como fue todo?&amp;rdquo;,          me dijo.</p>       <p> &amp;ldquo;Por supuesto que no&amp;rdquo;, fue mi respuesta.</p>       <p> &amp;ldquo;Todo se inició, cuando sospechó de nuestra relación          y tocó el timbre de mi departamento para pedirme explicaciones&amp;rdquo;.          Comenzó Mirta, y luego continuó.</p>       <p> La hice pasar y le ofrecí una taza de té. Dudó          en aceptar, pero su curiosidad pudo más. Nos sentamos y le expliqué          que en las largas conversaciones que había tenido contigo había          llegado a la conclusión que ella era una mujer descuidada e insatisfecha          y necesitaba disfrutar de relaciones sexuales intensas como debían          ser. Creí descubrir en Silvia la necesidad de ser contenida, y          seguidamente le comenté que yo podría ayudarla a recuperar          su matrimonio. Me abrazó y lloró en mi pecho&amp;rdquo;.</p>       <p> Al despedirse, Mirta le sugirió que no me contase nada del encuentro,          y que si estaba decidida a reconquistarme no tenía más que          decírselo. Silvia le ofreció su mejilla. Pero ella ex profeso,          me dijo, rozó con sus labios los de mi esposa. Notó que          se ruborizaba y agregó que Silvia cerró la puerta sin mirarla.          &amp;ldquo;Estoy segura que volverá&amp;rdquo;. &amp;ldquo;Sé cuando          una mujer siente atracción por otra, y no me equivoqué cuando          pensé que Silvia podía gozar con otra mujer, como en más          de una oportunidad te insinué&amp;rdquo; me recordó.</p>       <p> Estaba atónito, pero paradójicamente al progresar en su          relato me fui excitando. Mi miembro se fue endureciendo y Mirta advertida,          dejó caer el deshabillé quedando totalmente desnuda. Nos          abrazamos y nos echamos sobre la cama. Las caricias y los besos apasionados          se intensificaron en la medida que en un susurro me contaba sus encuentros          con mi esposa. Nunca hubiese creído gozar imaginando a Silvia revolcándose          con Mirta.</p>       <p> Durante esa tarde, la noche e inclusive la madrugada, disfrutamos de          una cogida fenomenal. Parecía que el conocimiento de la sexualidad          de mi esposa y de mi amante fuese un estímulo para hacer más          intensa la relación. Jugamos con los consoladores, haciendo sus          delicias al abrir su vulva, el ano y acariciar el clítoris. Mi          verga se encargó de visitar su vagina y el culo en varias oportunidades          llenando de semen sus entrañas. Nos dormimos finalmente abrazados,          exhaustos y felices.</p>       <p> Munjol, (Les recomiendo leer los relatos siguientes que completan esta          historia)</p><p><a href="/http:/www.relatosporno.com.ar" title="relatos porno">Relatos porno </a> </p>	
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<title>La vecina del 19 H (2)</title>
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		<description> Mi vecina Mirta se transformó          en mi amante. Era, a pesar de su apariencia tímida y poco demostrativa,          sumamente fogosa y adicta al sexo. Cada vez que se daban las circunstancias          me buscaba. Mi esposa era la a...</description><comments>http://relatosporno.blogia.com/2006/051803-la-vecina-del-19-h-2-.php#comments</comments>
	<pubDate>Thu, 18 May 2006 23:07:00 -0500</pubDate>
<category>Relatos Hetero</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p> Mi vecina Mirta se transformó          en mi amante. Era, a pesar de su apariencia tímida y poco demostrativa,          sumamente fogosa y adicta al sexo. Cada vez que se daban las circunstancias          me buscaba. Mi esposa era la antítesis, eludía las relaciones          sexuales y solamente cuando no tenía excusas se prestaba a una          cópula formal. Eso me ayudaba a mantener una vida sexual relativamente          normal.</p>       <p> Nos encontrábamos con Mirta en un hotel alojamiento, o bien aprovechábamos          la ausencia de sus hijos durante el horario escolar, que coincidía          cuando mi esposa iba a su consultorio para compartir su lecho matrimonial.          Con Ella, sí explorábamos todas las variantes del sexo.</p>       <p> Me llamaba la atención que siempre me preguntase por la forma          en que Silvia se comportaba en la cama cuando hacíamos el amor.          No podía creer que no gozase y tratase de espaciar las relaciones.          Luego venía el comentario intencionado, &amp;ldquo;No será bisexual          y preferirá a las mujeres&amp;rdquo;. Yo se lo negaba rotundamente          y ella insistía &amp;ldquo;Ya lo voy a comprobar&amp;rdquo;.</p>       <p> La situación se estaba haciendo insostenible. Mirta quería          más y más. Me amenazaba con hacer saber de nuestra relación          a Silvia si no accedía a sus caprichos. Me confesó que gozaba,          cuando escuchaba a través de las delgadas paredes que separaban          los dormitorios, como hacíamos el amor. Me propuso, más          bien me exigió, que con Silvia lo hiciéramos los martes          a las tres de la tarde. Sabía que Silvia no iba al consultorio,          sus hijos estaban en el colegio, y Ella quedaba sola. Tenía todo          controlado, sabía todos los movimientos. Quería que nos          expresásemos en voz alta y diéramos rienda suelta a nuestras          sensaciones cuando hiciésemos el amor con palabras obscenas que          tanto la calentaban. Ella nos escucharía a través de la          delgada medianera que separaba el dormitorio de huéspedes de ambos          departamentos y gozaría masturbándose.</p>       <p> Me asusté pues temía las consecuencias si Silvia se daba          cuenta del plan urdido por Mirta, pero no tuve más remedio que          aceptar su chantaje. Unas semanas más tarde Mirta me hizo saber          que podría poner en práctica lo convenido sin poner en riesgo          mi matrimonio. Sus palabras me sorprendieron. Yo presumía la reacción          adversa de mi esposa pero no tenía alternativa.</p>       <p> El martes luego de almorzar en casa con mi mujer, tomé una ducha          y escuche la música que colocó Mirta, desde su departamento.          Era la que nos identificaba desde nuestra primera salida y luego tres          golpecitos sobre la pared del baño como habíamos quedado          me indicaron que estaba lista para cumplir su fantasía. Estaba          nervioso pero a mi vez excitado. Al salir del baño, en la puerta          del dormitorio estaba Silvia hermosa como nunca. Estaba radiante. Su cuerpo          esbelto, su cabello rubio suelto, sus ojos claros y su mirada insinuante          como hacía mucho no notaba, me terminaron de excitar, la perseguí          y ella con una sonrisa pícara se refugió en la pieza de          huéspedes. La alcancé y la abracé por detrás.          Con mi boca besé su cuello y el lóbulo de la oreja que tanto          la excitaban. Se apoyó en la pared sobre la medianera como si lo          hiciese a pedido de Mirta. Comenzamos un escarceo amoroso, con besos y          caricias. Mis manos la recorrían desde sus pechos, pellizcando          sus pezones endurecidos, su vulva carnosa depilada acariciando el clítoris,          hasta sus glúteos firmes. Los abrí sabiamente para gozar          de los orificios expuestos a mi mirada llenos de pringosos jugos producto          de su calentura. Mis expresiones, sabiendo que Mirta nos escuchaba, no          hicieron más que excitarme, y para mi sorpresa, Silvia también          dio rienda suelta a su placer con palabras obscenas.</p>       <p> &amp;ldquo;Así me gusta mamita que te portes como una puta&amp;rdquo;.          Le dije en voz alta.</p>       <p> &amp;ldquo;Siiiiii papito, me encanta tu pija gorda, quiero besarla y chuparla&amp;rdquo;,          &amp;ldquo;Quiero ser tu puta&amp;rdquo;</p>       <p> &amp;ldquo;Por Dios, que concha cachonda, llena de jugos&amp;rdquo;, &amp;ldquo;Que          tetas duras&amp;rdquo;, &amp;ldquo;Me encanta sobarlas, y besar tus pezones puntiagudos&amp;rdquo;,          le espeté.</p>       <p> &amp;ldquo;Ay, ay, ayyyyy, mordelos mi amor, pero no me lastimes&amp;rdquo;,          me respondió Silvia.</p>       <p> Me pareció sentir algún gemido a través de la pared,          seguramente Mirta estaba disfrutando con las palabras que le llegaban          desde nuestra habiotación. Yo me excité mucho más          imaginando lo que ocurría del otro lado. Silvia estaba desconocida.          Jadeaba y gemía. Se colocó en 69 y nos prodigamos una mamada          descomunal. Luego de una cogida de casi veinte minutos con un mete y saca          profundo dentro de su concha complaciente, me corrí y eyaculé          entre gemidos y jadeos acompañados por expresiones mezcladas de          lujuria y amor, que seguramente llegaban a los oídos de Mirta.</p>       <p> Nos bañamos juntos enjabonando nuestros cuerpos y nos prometimos          repetirlo todas las semanas el mismo día y a la misma hora para          disfrutar de una tarde en soledad y gozar del renacer sexual y el placer          intenso que habíamos vivido luego de tanto tiempo.</p>       <p> Silvia salió para visitar a sus padres, y yo media hora después          deje el departamento para ir al consultorio. En el momento de cerrar la          puerta, se abrió la de mi vecina. Mirta me miró a los ojos,          me tomó de la mano y me introdujo en su departamento. Me besó          y en un susurro me confesó que la habíamos hecho muy feliz.          Había gozado escuchando todo, casi como si hubiese estado presente          y me dijo que esperaría ansiosamente el martes siguiente. Su calentura          le había provocado al masturbarse un orgasmo fabuloso. Había          explorado la profundidad de la sensualidad femenina y la fantasía          de una relación diferente estimulando sus sentidos y dando rienda          suelta a su imaginación.</p>       <p> A partir de ese día todos los martes gozábamos de una          relación cada día más intensa. Silvia siempre se          había negado a una penetración anal, pero para mi sorpresa          una tarde mientras cogíamos, en el paroxismo del placer, me imploró          en voz alta que la iniciase y le desvirgara el ano.</p>       <p> &amp;ldquo;Papito rompeme el culo. Quiero tu pija dentro mio&amp;rdquo;, &amp;ldquo;No          te detengas con esa pija enorme y gruesa, aunque grite de dolor&amp;rdquo;.</p>       <p> La calentura que tenía, sabiendo además que Mirta escuchaba          desde su habitación me incentivó. En voz alta fui describiendo          todos los pasos.</p>       <p> &amp;ldquo;Te voy a meter la verga dura como está&amp;rdquo;. &amp;ldquo;Me          pongo el condón, y te lubrico el ano con vaselina&amp;rdquo;.</p>       <p> &amp;ldquo;Sí mi cielo, lo que tu quieras&amp;rdquo;. Silvia me abrió          las nalgas, con las dos manos dándome a entender que estaba lista          para cumplir con mis deseos durante tanto tiempo negado.</p>       <p> &amp;ldquo;Que culo maravilloso con orificio tan estrecho&amp;rdquo;, &amp;ldquo;como          te lo voy a agrandar&amp;rdquo;, le dije. La coloqué de espaldas y          comencé con un movimiento circular alrededor del ano, hasta que          a viva voz me expresó.</p>       <p> &amp;ldquo;Ahora Hugo hazme tuya, no me hagas desear más, estoy dispuesta          a soportar el dolor&amp;rdquo;.</p>       <p> Con un solo movimiento le introduje mi miembro, atravesando el esfínter.          En ese momento lanzó un grito de dolor, y a medida que lo profundizaba          en el recto aumentaban sus gemidos y las expresiones obscenas de dolor          y placer. Me pedía por favor que se la sacara pero moviéndose          en vaivén no hacía más que introducirlo hasta que          mis testículos golpearon sus nalgas. Finalmente tuve toda mi verga          dentro de su recto. La tomé de sus tetas, y nos movimos como un          perro a su perra en celo hasta que eyaculé entre jadeos y palabras          derramando mi semen en su interior. Silvia llegó a un orgasmo ruidoso          que llegó a los oídos de Mirta. Terminamos bañándonos          juntos enjabonando nuestros cuerpos y besándonos entre expresiones          de amor y caricias.</p>       <p> Fue otra tarde diferente que nos llenó de placer. Silvia se quejó          por varios días de la irritación de su ano que por fin había          desvirgado. Había cumplido con mi deseo</p>       <p> Al encontrarme con Mirta, me felicitó y me aseguró que          había disfrutado del maravilloso momento en que escuchó          que había desvirgado el ano de mi esposa. </p>       <p> </p>       <p> Munjol (continúa con Parte 3) </p><p><a href="/http:/www.relatosporno.com.ar" title="relatos porno">Relatos porno </a> </p>	
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<title>La vecina del 19 H</title>
	<link>http://relatosporno.blogia.com/2006/051802-la-vecina-del-19-h.php</link>
		<description> Nos habíamos mudado          con mi esposa a un edificio torre en la zona de Caballito. Alquilamos          un departamento en el del piso 19. Era un edificio de construcción          moderna que constaba de 22 pisos que albergaban 8 d...</description><comments>http://relatosporno.blogia.com/2006/051802-la-vecina-del-19-h.php#comments</comments>
	<pubDate>Thu, 18 May 2006 23:06:00 -0500</pubDate>
<category>Relatos Hetero</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <p> Nos habíamos mudado          con mi esposa a un edificio torre en la zona de Caballito. Alquilamos          un departamento en el del piso 19. Era un edificio de construcción          moderna que constaba de 22 pisos que albergaban 8 departamentos por cada          uno, una verdadera comunidad. Casi no nos conocíamos con el resto          de los inquilinos. Solo unos pocos nos saludábamos, y uno de esos          era el matrimonio que constituían Mirta y Sergio cuya puerta de          entrada al departamento confrontaba con la del nuestro.</p>       <p> Nos solíamos encontrar en el pasillo o el ascensor cambiando          saludos protocolares. El parecía mucho más amable y locuaz          que Mirta que parecía tímida y respondía lacónicamente          a nuestros saludos. Era atractiva, de estatura mediana, delgada, y de          muy buena figura. Morocha, de cabello negro y siempre bien arreglada.          Sus ojos oscuros brillaban con un dejo de sensualidad y misterio como          si ocultaran algo íntimo de mujer insatisfecha. En una charla informal,          me enteré que Sergio era comisario de abordo y pasaba varios días          ausente de su casa, por lo que no me extrañó no verlo durante          un par de meses. Mirta se ocupaba de los hijos, hasta que en un encuentro          en el ascensor me confesó que se había separado y necesitaba          mis servicios como médico pues tenía al hijo más          pequeño con fiebre. Con todo gusto la visité en su domicilio,          resolví su cuadro febril y le ofrecí consultarme cuando          me necesitase.</p>       <p> A partir de allí se produjo una relación más estrecha          y en confidencia le ofrecí vincularla a una psicóloga amiga          del hospital para ayudarla en su depresión a causa de su ruptura          matrimonial que decía no poder superar.</p>       <p> Aceptó y a partir se entonces, todos los martes y viernes la          comencé a llevar en mi auto para sus entrevistas. De común          acuerdo decidimos que no se lo diríamos a mi esposa, pues sabía          que celosa como era, pondría el grito en el cielo.</p>       <p> Transcurrieron un par de meses, hasta que la psicóloga me llamó          y me alertó &amp;ldquo;Te necesita esta enamorada de vos y te puede          comprometer&amp;rdquo;. Eso no hizo más que incitarme y decidirme a          enfrentar el peligro que implicaba transformarme en su amante desoyendo          las advertencias de Alicia pues creía que lo podría manejar.          En realidad me gustaba como mujer y seguramente necesitaba de alguien          que la pudiera atender en su soledad y su abstinencia sexual.</p>       <p> Esperé el sábado. Aduje en casa que estaba de guardia          y la invité a tomar el té en un bar de Recoleta. No se hizo          rogar, y aceptó. Sabia que el padre llevaba sus hijos consigo los          fines de semana, y no pondría excusas. Nos encontramos a las seis          de la tarde. Estaba preciosa con un vestido negro, botas y una polera          del mismo color. Se había puesto un perramus blanco con capucha,          que hacían resaltar su cabello y sus ojos negros. Expresé          mi admiración por su belleza y su sensualidad tanteando el terreno,          que Mirta allanó cuando me dio un beso en la mejilla, agradeciendo          mi delicadeza.</p>       <p> Llovía a cántaros cuando íbamos a descender del          auto para entrar a la confitería, entonces le propuse ir a un lugar          más íntimo para no mojarnos. Me miró con esa mirada          profunda y sensual, y en un susurro me expresó &amp;ldquo;Lo que tomo          prestado no lo devuelvo&amp;rdquo;. Era una amenaza para mi esposa?. Por toda          respuesta la abracé y busqué su boca. Nuestras lenguas se          fundieron. Busqué con mis manos sus senos y noté la dureza          de sus pezones, y al colocar mi mano por debajo de la pollera percibí          la humedad de su vulva a través de la tanga. Mientras se recostaba          en mi hombro y acariciaba mi miembro, dirigí mi automóvil          hacia un hotel alojamiento.</p>       <p> Al llegar estábamos excitados, y apenas cerrada la puerta de          la habitación, nos abrazamos y besamos con pasión. La fui          desvistiendo con torpeza y Mirta, musitando mi nombre, me pidió          pasar al baño. Mientras la esperaba me saqué toda la ropa          y comprobé la dimensión adquirida por mi miembro palpitante.</p>       <p> Al aparecer la admiré, Mirta no era muy alta y sus senos más          bien pequeños poseían pezones oscuros y puntiagudos que          parecían apuntarme endurecidos por el deseo. Su rostro arrebolado          y su boca entreabierta, eran una clara invitación a poseerla. Estaba          totalmente desnuda y el calzado de tacos altos era su única indumentaria.          Su cuerpo de cintura estrecha y sus piernas torneadas me sedujeron definitivamente.          La atraje hacia mi cuerpo y sentí su piel ardiente. El vello que          cubría la entrada de su sexo estaba húmedo, y el misterio          de sus entrañas me indujo a arrodillarme, y mientras se recostaba          en el diván y se abría de piernas, comencé a explorarla          con mi lengua entreabriendo con mis dedos los labios de la vulva. El jadeo          y los gemidos entrecortados y el sabor agridulce de los pringosos jugos          que fluían de su interior me revelaron el placer inmenso que sentía          por la caricia. Luego fue Mirta, la que tomó con sus manos mi verga          y con maestría me practicó una mamada fantástica.          Nos pusimos en 69 y mientras yo disfrutaba con la visión de sus          orificios abiertos por mis manos y lamía el clítoris, Mirta          me mamaba la verga, tomándola con sus finas manos. Sentí          como me descorría el prepucio dejando mi glande al descubierto          entonces eyaculé dentro de su boca. Se atragantó con el          semen, pero sorbió hasta la última gota, terminando entre          jadeos y gemidos agitados y felices.</p>       <p> Nos bañamos juntos y luego descansamos abrazados echados sobre          la cama. Mirta seguía excitada y comenzó a masturbarme,          me confesó que hacía tiempo me deseaba aún antes          de separarse, y muchas noches había soñado conmigo mientras          hacía el amor con su marido. Me susurró al oído,          mientras lamía mi oreja, &amp;ldquo;Te espero adentro mi amor&amp;rdquo;,          incitándome a penetrarla. Quería que mi pija la llenase          de amor y de leche.</p>       <p> No pude más la deposité en la cama de espaldas y comencé          a jugar con mi glande acariciando el clítoris. Se arqueaba pidiéndome          con desesperación que apagase el fuego que la consumía.          Ella que parecía tímida y recatada, había resultado          fogosa e insaciable en la cama. En ese momento percibí que podía          comprometer mi matrimonio pero no me detuve para aclarar las cosas, no          era el momento, solo deseaba gozar de ese momento sublime.</p>       <p> La penetré hasta el fondo de su vagina de un solo movimiento,          estaba empapada. Fue un mete saca violento entre gritos de placer y semen          desbordando de su concha, esparciendo los jugos por su vientre y los muslos          de ambos, que limpió luego con su boca. Me confesó que luego          de mucho tiempo había gozado como mujer y me proponía compartir          por &amp;ldquo;un tiempo&amp;rdquo; a mi esposa, agregando que haría reflotar          en Silvia la libido y el deseo adormecidos, como yo le había contado.</p>       <p> Nos vestimos y antes de dejar la habitación, nos besamos y mirándome          a los ojos me propuso ser su amante sin perturbar mi vida matrimonial.</p>       <p> MUNJOL,</p>       <p> Sigue con la segunda parte &amp;ldquo;LA VECINA DEL 19 H&amp;rdquo; (Parte 2)        </p><p><a href="/http:/www.relatosporno.com.ar" title="relatos porno">Relatos porno </a> </p>	
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